imgPost
Minería y comunidades, una relación desafiante

Mineria-y-comunidades,-una-relacion-desafiante

El consultor Rodrigo Rivas sostiene que el tema social es un fenómeno que se viene desarrollando hace tiempo en Perú y que ha sido motivo de preocupación y de ocupación por parte de las empresas.

(Sustentare de Latinominería)
En los últimos meses, la oposición generada por sectores de la comunidad a importantes proyectos mineros en Perú, como Conga y Tintaya-Antapaccay, ha acaparado la atención. Sin embargo, el tema de la relación entre las empresas y los pobladores de sus áreas de influencia no es nuevo, “es un fenómeno que lleva bastante tiempo y ha sido motivo de preocupación y de ocupación de las empresas hace bastantes años”, sostiene Rodrigo Rivas, socio de la consultora Valor Estratégico y quien fue además director de Asuntos Corporativos de minera Barrick Gold en Sudamérica.

“Quizás las diferencias que puedan existir en este último tiempo -agrega- es que la elección del Presidente Ollanta Humala generó expectativas diferentes en una parte de la sociedad”, pero finalmente la actual administración ha optado por mantener el modelo de privilegiar y cuidar la inversión extranjera.

Luquman Shaheen presidente y CEO de la compañía de exploración Panoro, comparte la visión de que se trata de un fenómeno que se viene gestando desde hace años. Cómo lo señala en la entrevista publicada en esta misma edición: “Durante los últimos 20 años la participación de las comunidades ha ido creciendo, y también el conocimiento de las poblaciones indígenas sobre la industria minera (…) No lo veo como un problema, sino como un proceso de largo plazo”.

Sin embargo, Rivas estima que los hechos ocurridos en el último tiempo muestran una dificultad de las autoridades peruanas -tanto nacionales como regionales- para lidiar con el complejo tema de las demandas sociales.

RELACIONAMIENTO

Por su experiencia en la compañía Barrick, destaca que la preocupación de las empresas mineras por las comunidades está más desarrollada en Perú que en otros países mineros de la región, por ejemplo Chile. No obstante, el escenario social también es mucho más complicado.

“Las empresas desarrollan actividades de relacionamiento comunitario y de inversión local (…) cualquier actividad de exploración que se impulsa en Perú tiene que ir desde el comienzo liderada por equipos de relaciones comunitarias que básicamente negocian con los pobladores de la zona para poder iniciar estas labores. En Chile se está lejos de eso, los trabajos de exploración continúan siendo confidenciales; son muy pocas las empresas o las junior que realizan una actividad socio-comunitaria en esas etapas”, subraya.

Otro aspecto que se suma es el desequilibrio en materia de progreso económico: “Perú es un país que ha crecido mucho en los últimos años, pero a nivel de las ciudades; en el campo, las sierras, en general las zonas rurales, el nivel de desarrollo es bajísimo… Todo esto hace que las empresas tengan que hacerse cargo de las necesidades básicas de los habitantes de las zonas cercanas a sus proyectos, porque el Estado está ausente”, asevera.

Asimismo, una crítica generalizada es que las autoridades regionales y locales tampoco suelen tener la capacidad de lidiar con estos grandes proyectos. “No existe la visión a largo plazo en muchas regiones del Perú como para lidiar con proyectos que van a invertir US$2.000 millones o US$4.000 millones, entonces son fácil presa de grupos ambientalistas, grupos indigenistas; hay un tema ideológico en contra de la inversión extranjera que entra con bastante fuerza”, acota Rivas.

Por ello, uno de los principales desafíos de las empresas es colaborar con los gobiernos regionales entregando herramientas de capacitación y trabajando muy estrechamente con ellos en ir aportando en esta visión y experiencia “para que efectivamente el canon (impuesto que va a las regiones) se utilice en las carencias reales de la zona y que la población vea que la actividad minera le está trayendo beneficios directos también”.

Concuerda con este punto el investigador principal del Instituto del Perú de la Universidad San Martín de Porres, Miguel Santillana, quien señala que una vía que tienen las empresas mineras para acercar posiciones y fomentar un clima de mayor entendimiento y búsqueda de acuerdos con las comunidades, es asumir un rol de articuladores del desarrollo en las regiones donde operan: “no quiere decir que hagan toda la inversión, sino que articulen su accionar con el de sus proveedores y otros agentes de la zona, para pensar en el desarrollo”. Ello, por cuanto estima que lo que falta en Perú es capacidad gerencial a nivel de las autoridades regionales para administrar la gran cantidad de recursos que se están generando.

Según cifras aportadas por la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía del Perú (SNMPE) los gobiernos regionales y locales se vieron beneficiados por el desarrollo de la actividad minera, pues sólo en el período 2007 – 2011 recibieron 20.000 millones de nuevos soles como canon minero, dinero que sirve para financiar obras de infraestructura básica y productiva.

“También hay un elemento importante referido a que los campesinos y las comunidades indígenas tienen una legítima preocupación por los temas ambientales, su provisión de agua, sus tierras ancestrales donde se han desarrollado”, explica Rivas.

Este último punto adquiere especial relevancia en Perú, donde muchos proyectos mineros se ubican en zonas pobladas, lo que incluso ha llevado a trasladar comunidades. Es el caso del proyecto minero Toromocho, de Chinalco, que obligó a construir una nueva ciudad para los habitantes de Morococha.

Por este motivo, Rivas sostiene que los conflictos que se han generado obedecen a la incapacidad de diálogo o bien a que no hubo un intercambio de información claro desde el comienzo, factor que él considera clave para el éxito de los proyectos.

Un ejemplo positivo es lo sucedido con Quellaveco, donde al cierre de esta edición se anunciaba el logro de acuerdos en la Mesa de Diálogo dispuestas por las autoridades y la empresa Anglo American.

Ver articulo completo