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Avances del valor compartido entre empresas eléctricas y comunidades

Especialistas analizan los alcances de este concepto en el sector eléctrico, vislumbrando los primeros pasos en esta materia.

El valor compartido es un concepto acuñado por los economistas Michael Porter y Mark Kramer que ingresó con fuerza en el mundo de la Responsabilidad Social de Empresa (RSE), siendo clave a la hora de establecer relaciones entre empresas y comunidades.

Chile no es ajeno a esta realidad, especialmente en el sector energético, donde los proyectos convencionales (termo e hidroeléctricos) registran la mayor oposición entre comunidades y grupos ambientalistas.

Análisis

Margarita Ducci, directora ejecutiva de Red Pacto Global Chile de la ONU, señala a Revista ELECTRICIDAD que el valor compartido se ha transformado en un elemento estratégico, pues “hay que entender que el diálogo con los grupos de interés es primordial para poder generar valor compartido y que ambas partes sean beneficiadas, es decir, empresa y comunidad”.

Para Rodrigo Rivas, socio director de Valor Estratégico Consultores, “la visión de valor compartido es una evolución de la RSE. Trata de impulsar a las empresas a generar valor social para la sociedad y la Responsabilidad Social Empresarial (RSE). Trata de impulsar a las empresas a generar valor social para la sociedad y las comunidades donde se insertan, tal como crean valor para sus accionistas e inversionistas. Así, como dice Michael Porter, los incentivos de las empresas están alineados con los incentivos de la sociedad”.

Carolina Andrade, directora de Asesoría e Investigación de Fundación PROhumana, indica a este medio que en el sector eléctrico existe la tendencia “a realizar un trabajo de relacionamiento estratégico con los públicos de interés, en especial con las comunidades y con los clientes consumidores, con incidencia en las relaciones de vinculación y en la generación de proyectos conjuntos”.

Según la ejecutiva, el valor compartido supone que “una empresa socialmente responsable no se vincula con sus comunidades solamente para prevenir o mitigar eventuales conflictos, sino que lo hace desde una mirada estratégica sustentable y responsable, con el fin de crear escenarios que reporten beneficios para ambas partes”.

Sin embargo María Eliana Arntz, directora ejecutiva de la Fundación Casa de la Paz, advierte que no se debe confundir el concepto de valor compartido con el de asociatividad, precisando que el proyecto que evalúa el Gobierno en este tema “no es ni asociatividad ni valor compartido. Es correcto desde el punto de vista de la equidad territorial tarifaria, pero no es en estricto rigor una iniciativa conjunta”.

De acuerdo a Luis Jara, director del Centro de Contabilidad y Transparencia Informativa de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, “se observa un amplio acercamiento a las comunidades aledañas por parte de las empresas eléctricas nacionales. Este tipo de stakeholder es uno de los principales para esta industria, pues no olvidemos las presiones sociales que pueden generar y sus consecuencias negativas para la industria eléctrica”.

(14 De Octubre de 2015 – Sustentare)